¿Conoces a Molly Malone?

Molly Malone es uno de los símbolos de Irlanda. Y muy concretamente la suya es una historia que tiene mucho con ver con la insigne Dublín, porque la canción de Molly Malone es el himno no oficial de la ciudad. ¿Existe algo como un “himno no oficial” en Dublín? Así es, ¡porque esto es Irlanda!

En esta tierra de verdes montañas, rocosas casitas, tabernas cubiertas por la madera añeja y regadas con las mejores de las cervezas —porque hay una gran variedad de excelsas espumas en esta tierra…—. En este escenario casi mágico es donde desde hace tiempo las cosas ocurren de modo diferente probablemente a cómo lo harían en cualquier otro lugar del globo. Por eso una prostituta que transita las calles con un carro ha llegado a ser la protagonista de algo como un himno no oficial de la ciudad de Dublín pero que todo irlandés corea y aplaude como si fuera el más insigne de los cantos. En parte porque ¡es himno irlandés! ¿Y qué sería de esta verde tierra sin canciones? ¿Y sin cerveza? Por suerte no tendrás que descubrirlo porque en la taberna irlandesa Wild Rover vamos a procurar que no se te seque el gaznate mientras te contamos la historia de Molly Malone…

Casi sobra decir que es una historia controvertida. Pero no por lo que a primera vista pudiera parecer, porque era mujer de vida alegre y noche agitada, sino porque se discute si la señorita Malone fue realmente una persona de carne y huesos que pisó las calles de Irlanda.

Sea como sea el relato popular la ubica en el siglo XVII. Y si un nombre propio se vincula al de Molly es el de James Yorktson, quien en 1880 compuso la canción popular de Molly Malone y seguramente sin quererlo la convirtió casi en un mito. ¿Y quién fue, Molly Malone? Pues básicamente era tendera de día y prostituta de noche (por esta razón se la conoce de modo coloquial como The tart with the cart, la golfa con el carro) y la canción dice que la voluptuosa pescadera Molly recorría la zona portuaria de Dublín empujando su carro con el género al grito de “¡Mejillones y berberechos vivos!”. Y por esto los irlandeses, que no son parcos en apelativos cariñosos, se refieren a Molly y a su himno como Cockles and Mussels” (Berberechos y mejillones) o como “In Dublin’s Fair City” (En la noble ciudad de Dublín).

Sea como sea, existiera Molly Malone o no, lo cierto es que este personaje está muy presente en la cultura de Irlanda. Sólo hay que salir a la calle para ver su estatua presidiendo la calle Suffolk. Durante mucho tiempo estuvo en la calle Grafton, en Dublín, desde que la inauguraron en 1987, pero los procesos de reforma de la ciudad no han respetado siquiera la ruta de esa afamada prostituta.

 ¿Crees que ya sabes suficiente de Molly Malone? Pues no, te falta lo más importante. Te falta conocer el himno dublinés e irlandés por excelencia si de verdad quieres poder beber y cantar con una buena tropa de pelirrojos y pelirrojas en el Wild Rover, por ejemplo. La canción de Molly Malone dice así:

In Dublin’s fair city,

Where the girls are so pretty,

I first set my eyes on sweet Molly Malone,

As she wheeled her wheel-barrow,

Through streets broad and narrow,

Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”

“Alive, alive, oh,

Alive, alive, oh”,

Crying “Cockles and mussels, alive, alive, oh”.

She was a fishmonger,

But sure ’twas no wonder,

For so were her father and mother before,

And they each wheeled their barrow,

Through streets broad and narrow,

Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”

(chorus)

She died of a fever,

And no one could save her,

And that was the end of sweet Molly Malone.

Now her ghost wheels her barrow,

Through streets broad and narrow,

Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”

El final es algo trágico, sí, pero si Molly Malone perteneció al siglo XVII era de esperar que su vida no hubiera continuado, si alguna vez ella fue real… Así que lo que puedes hacer es beber por ella y cantar a la vida alegre o a lo que más te apetezca mientras disfrutas de los deportes y la música en una taberna puramente irlandesa en Barcelona. ¡Sé bienvenido/a al Wild Rover! ¡A la salud de Molly!  

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